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miércoles, 11 de noviembre de 2015

Excursión: Museo Lunar y La Puente

¿Quién no ha disfrutado del buen tiempo estos días?
Como dice mi madre, nos hemos pasado los 3 días del puente “recogiditos en la calle”. Lo más recomendable fue la excursión del sábado.
En un principio pensábamos ir a Robledo de Chavela pero descubrimos que cerca, en Fresnedilla de La Oliva, se ubica el Museo Lunar y una ruta fácil para niños que se llama La Puente.
Es increíble que en este pequeño pueblo estuviera una de las 3 estaciones de tierra de la NASA para el Proyecto Apollo.

Museo Lunar: Se inauguró en 2010 gracias a las donaciones de  Jordi Gasull y Samuel HernándezComo primera curiosidad os contaré que Jordi Gasull es productor y guionista de la peli Atrapa la Bandera.
Este joven museo consta de 3 salas, de entrada se ve todo muy pequeño pero el tamaño se compensa con las explicaciones del guía, un joven astrónomo malagueño que contagia su pasión por el tema. Que si, que también era muy mono pero no me refiero a eso.

Me preocupó que los niños no lo aguantaran, llevábamos 6 churumbeles de entre 4 y 9 años y otros muchos de otros padres que pululaban por allí; pero ninguno se impacientó, escucharon atentos una larga hora de charla, según Nico llena de “palabras raras”.
Me confieso muy básica en cualquier tema científico, sin embargo me enganché a la presentación, me encantó la historia y anécdotas (¿sabíais que los pañales se inventaron a partir de los trajes espaciales?) y de poder observar/cotillear los 300 objetos originales de los Astronautas de verdad, los rusos y americanos… Uaaauuuuu
Si alguien se queda con ganas de saber más, fue nuestro caso, el guía se ofrece para ampliar información. Ojalá todos los museos tuvieran guías así.  
http://www.museolunar.es/

La Puente: a pocos minutos en coche llegas a la Ruta La Puente. Muy fácil aparcar. Después hay 10-15 minutos de paseo, asequible para nenes y bicis, hasta llegar a un puente que da paso a una interminable pradera verde, salpicada por grandes piedras, perfectas para pequeños escaladores. Este puente da nombre a la ruta, en femenino porque está en castellano antiguo.
El lugar es precioso, como no hay mucha sombra mejor visitarlo en primavera y otoño.
Los padres disfrutamos mucho de esta etapa tan maravillosa. Los niños juegan en grupo, corren, saltan, trepan, se agotan… y nosotros charlamos tranquilamente mientras nos premiamos con un aperitivo.
Después de un merecido picnic a la española, dimos otro gran paseo. La ruta está bien señalizada, aunque nosotros, contagiados por el despiste generalizado de los grandes científicos fuimos en sentido contrario a lo indicado.

 Un día precioso y completo para repetir.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Ávila Medieval, Excursión con Niños

Los hijos te cambian la vida, sin embargo hay pocas cosas que eche de menos. ¿Qué es lo que más añoro? 1.- desearía dormir los fines de semana hasta media mañana y despertarme sin prisa, sin tener nada que hacer; y 2.- aquellos viajes con mi Fernando que duraban casi un mes y recorríamos paisajes y aventuras.
Ahora que hemos dejado atrás pañales y carritos, quiero compartir con mis hijos las ganar de conocer mundo, de querer saber y verlo todo, la inquietud del ir y venir.
Ya sé que son muy pequeños, 7 y casi 5 años, pero creo que es el momento de empezar con pequeñas excursiones de 1 día o de un fin de semana. Hablamos de turismo puro y duro, no sólo salidas ociosas pensadas para niños al 100%.

A la vuelta de las vacaciones surgió la primera oportunidad: Ávila. Al principio  deseché la idea, o quizá la desechó mi subconsciente, con esa facilidad que tiene de viajar al pasado y pedirme que no repita ciertas situaciones. Estuve allí 1 día de ejercicios espirituales cuando estaba en el colegio de las monjas (que sí… que fue en el siglo pasado!!!). Sólo recuerdo el jardín del convento, la inmensa muralla y decenas de novicias de ojos brillantes que contagiaban su felicidad. No volví.
Después, mi curiosidad quiso navegar por la web del ayuntamiento y me di cuenta que tenía mucho por descubrir. Cada primer fin de semana de Septiembre, Ávila vuelve a la época Medieval, todo el mundo se disfraza, incluso la ciudad.

Tardamos 1 hora y 20 minutos. La entrada por la puerta principal de la muralla es espectacular, me impresionó tanto como el Acueducto de Segovia. Acompañados por una multitud de caballeros y doncellas, monjes, titiriteros, juglares y esclavos entramos directos a perdernos entre sus calles, todas repletas de puestos y haimas que ofrecían chucherías, baratijas y comida de todo tipo y de todas partes. Pudimos conocer y tocar un águila, compramos queso y embutido (de Cáceres) y un colgante de madera recién tallado por un egipcio que sólo trabajaba con los pies,…
Descubrí que, aunque Santa Teresa fue muy importante para esta tierra, Ávila es mucho más. Y que tenemos que volver para ver más despacio los palacios, la catedral, la Casa de los Deanes, la Iglesia de Santo Tomé el viejo (hoy museo), monasterios, y mucho más.
Aviso que no es un plan para niños de menos de 5 años, casi no hay actividades para ellos y hay muchísimas personas, pero nos sirvió para realizar una actividad nueva: pasar un día entero conociendo otra ciudad. Les gustó mucho la experiencia, lo pasaron en grande mirando y caminando y se portaron muy bien.
Fue uno de esos días en los que te das cuenta que tus chicos se están haciendo muy pero que muy mayores. Más ricossss.